Browse By

La evolución de los partidos en España antes del 20D de 2015

Las elecciones del 20D supusieron un cambio enorme en el panorama político español, debido principalmente a la irrupción de Podemos y Ciudadanos, que pasaron a representar a gran parte de los españoles en detrimento de otras fuerzas, especialmente de PP, PSOE o UPyD.

¿Cambio en qué sentido? Porque cualquiera puede decir que estas elecciones no supusieron cambio de políticas, y es cierto. Sin embargo hubo un reequilibrio de las fuerzas parlamentarias muy grande, que provocarán muchos cambios, a pesar de no contar con fuerza suficiente como para poder construir una alternativa de gobierno.

Si volvemos la vista atrás, podemos ver la evolución de los partidos. Aquí tienes la estimación de voto del CIS entre las elecciones de 2011 y en enero de 2016, en el momento de poder formar gobierno tras el 20D, (15 días después)

2014 y la irrupción de Podemos

Cuando surgió Podemos, la credibilidad del bipartidismo estaba muy dañada. El Partido Popular llevaba 3 años gobernando con mayoría absoluta, aplicando recortes al estado de bienestar, con casos de corrupción, con niveles de paro escandalosos, aumentando la precariedad, recortes en derechos sociales y laborales… etc. Perdía nada menos que unos 15 puntos en intención de voto, que no recogía el PSOE precisamente, el principal partido de la oposición, la otra pata, la gran pata del bipartidismo nacido a partir del régimen del 78. La crisis de legitimidad era alta, la gente no encontraba respuestas ni en PP ni en PSOE, y esto permitía subir ligeramente a IU, que supo leer un poco mejor el 15M.

No obstante Podemos rompe con todo al presentar una alternativa a lo tradicional, recoger el testigo de las demandas del 15M y presentándose a las Elecciones Europeas y logrando más de 1,2 millones de votos y 5 escaños. Fue solo el comienzo pues no se conformaron sólo con irrumpir, sino que querían ser una alternativa de gobierno. No les fue nada mal, e incluso en noviembre, según Sigma 2 llegaron a ser primera fuera política en España, coincidiendo con la Asamblea Ciudadana donde Pablo Iglesias fue elegido secretario general con el 88,7 % de los 107 488 votos emitidos, y una abstención del 57,3 % del total de 251 998 inscritos:

El PSOE mientras tanto estaba bajo mínimos cuando celebró las primarias. Pedro Sánchez se impuso finalmente a Eduardo Madina, gracias al apoyo de todo el aparato (Felipe González, Rubalcaba, Susana Díaz y todos los barones) y con un discurso en parte para contrarrestar dicho descalabro y para contrarrestar a Podemos. Sánchez se vendía como partido del cambio y como la alternativa a Mariano Rajoy.

En realidad, Sánchez de cambio tenía poco, e incluso Madina. El único que suponía un verdadero cambio era Pérez Tápias, ese sí, mucho más cercano a Podemos y crítico con el aparato. Es curioso ver esto hoy (2017), cuando un “renacido” Sánchez recuperó el poder en el partido, luchando contra todo el aparato y con el apoyo de Pérez Tápias. No obstante sí consiguió mantener al PSOE en unos niveles de en torno al 21%.

Por su parte, IU estaba en crisis tras los resultados de las Europeas, donde mejoraron resultados, pero se vieron sorprendidos por Podemos (y no capitalizaron todo el descontento para Izquierda Plural), a lo que se sumó la dimisión de Willy Meyer.

¿Qué estaba pasando? La oligarquía, que hasta entonces vivía con preocupación la situación, saltó del asiento al ver como subía tanto Podemos, bajaba PP y PSOE bajo mínimos. Saltaron todas las alarmas y comenzó la gran campaña de acoso a Podemos. Ya en junio el presidente del Banco Sabadell había dicho esto: “Hay que crear un Podemos de derechas”

¿Por qué pedían esto? En los inicios, Podemos no fue tan mal visto por la oligarquía, pues, crecían en base a descontentos de todo es espectro ideológico, en un sentido transversal. Atacaban principalmente al gobierno, pero también al PSOE y a IU y de hecho es una fuerza mayoritariamente de izquierdas. Siempre tan hábiles aplicando la máxima “divide y vencerás”, a Podemos se le dio voz en la sexta, logrando excelentes audiencias y haciéndole daño a los “hasta ahora” enemigos del PP, el partido favorito de las élites.

Pero esto se estaba desmadrando y Podemos ya no hacía nada de gracia, recogía votos de todo el mundo, también de descontentos del PP y eso era inasumible. Por eso pensaron en un “Podemos de derechas”, que recogiera el voto de descontentos del PP, para que se fueran allí y no a Podemos.

El Podemos de derechas atacaría al PP, pero parte de los poderes fácticos estaban especialmente cabreados con este partido, sus políticas y sobre todo su corrupción. Se adelantaron a todo lo que vino después, ya sabían que nadie podría tapar la corrupción del PP, por mucho que tiraran de mentiras y de miedo al cambio.

En el 2015

Dicho y hecho, pocos meses después, aparecía Ciudadanos como partido antiPodemos. Salió de la nada, y de no tener perspectiva alguna estatal pasó a ser pocos meses después considerado  como la segunda fuerza política en España según Metroscopia.

Vimos como efectivamente Ciudadanos se convirtió en un freno para Podemos, sosteniendo tanto al PP como al PSOE allí donde han podido,  impidiendo que Podemos alcanzara mayor representación (quitándole posibles votos de descontentos del PP y PSOE) y llegara a tocar poder, como por ejemplo en Andalucía, donde ayudaron al PSOE de Susana Díaz, o en la Comunidad de Madrid de Cristina Cifuentes.

Los vínculos PSOE Ciudadanos son muy fuertes ya que la formación naranja sirve para blanquear al peor PSOE de España, el de Susana Díaz, tapándole por ejemplo las comisiones de investigación:

Pero bueno, no adelantemos acontecimientos, seguimos en 2015, con un Ciudadanos pujando fuerte, tan fuerte que a finales, en noviembre aparecía como segunda fuerza política en España, ¡ahí es nada!

Según parece y visto lo que pasó tan solo 1 mes después en el 20D, parece que hubo manipulación tanto en las encuestas como del diario El País, pues finalmente Ciudadanos lograría 40 escaños. El margen de error es tan alto que no puede achacarse a la famosa “remontada” de Podemos.

Y es que si nos fijamos en las encuestas, podemos observar como hubo una devaluación muy grande de Podemos durante todo el año, y un alzamiento de Ciudadanos:

Esta manipulación no solo ocurrió en las encuestas, la vimos en los medios de comunicación. La campaña contra Podemos fue brutal, contra sus líderes, contra su ideología, contra la organización, contra sus propuestas políticas. En ella formaron parte especialmente PP, PSOE, Ciudadanos y todos mass media, pero no solo ya que la trama es mucho más que partidos políticos.

La campaña contra Podemos sigue hasta día de hoy y suele acusarse cada vez que hay elecciones. Las principales consignas son: ETA, Venezuela, financiación ilegal, radicales, antisistema, terroristas, bolivarianos, comunistas comeniños… etc. El poder de las mentiras está claro, y aunque más tarde se demuestren las farsas, hacen mucho daño en la opinión pública. Ejemplos de todo esto podemos encontrarlos en el bandabús de Podemos.

En este año Podemos irrumpió con fuerza en las elecciones municipales, donde a pesar de no presentarse si formó parte en candidaturas de unidad popular muy exitosas y que llevaron a gobernar nada menos que Madrid, Barcelona, Santiago de Compostela, A Coruña, Ferrol, Cádiz, Zaragoza o Valencia.

En las elecciones autonómicas irrumpieron con fuerza en Aragón, Asturias, Baleares, Comunidad Valenciana, Comunidad de Madrid, o Castilla y León, donde lograron ser terceras fuerza política y decisivos para la formación de gobiernos. En comunidades más complicadas como Andalucía o Cataluña tuvieron una irrupción moderada. Las gallegas y vascas no se celebraron (serían al año siguiente).

Podemos y aliados optaron en general por pactar con el PSOE, al que no le quedó otra, aunque cuando pudo tuvo tuvo como preferencia a Ciudadanos (Andalucía).

Las élites estaban divididas: algunos pretendían construir una restauración en base al PP, otros la querían con el PSOE y ahora otros con Ciudadanos. Menudo lío. Al menos coincidían en una cosa: en frenar a Podemos.

PP y PSOE mantuvieron el tipo en sus feudos tradicionales, y solo llevaron verdaderos palos en los ayuntamientos el cambio.

Y esta es la situación en la que se encara el 20D, donde hubo una campaña en la que inflaban a Ciudadanos y pinchaban a Podemos, aunque los resultados finalmente dijeron otra cosa. Supuso la irrupción de Podemos y Ciudadanos en el parlamento español, y con unos resultados que provocaron una situación de gran inestabilidad a la hora de conformar un gobierno.

Puedes leer acerca de esto aquí en la entrada ¿Por qué no hubo gobierno PSOE, Podemos, Ciudadanos? Aunque si has leído lo que ocurrió antes del 20D, ya te puede imaginar el por qué 😉

2 thoughts on “La evolución de los partidos en España antes del 20D de 2015”

  1. Alpino says:

    Creo que se deja claro que el mundo de las encuestas funcionaría como un cridero de opinión para los despistados. Y con tan poco decencia siguen publicándolas, incluso eldiario.es.

    1. Poder y Manipulacion says:

      Gracias por comentar Alpino. Bajo mi punto de vista, las encuestas sirven, y vale la pena seguirlas. Eso sí, conociendo un poco lo que hay y su fiabilidad. Como en los medios, es importante conocer su fuente, la ideología de la entidad, la metodología, la conformación de las preguntas (muchas veces diseñadas para obtener una respuesta concreta, la que ellos quieren), mirar al pasado y ver el contraste entre lo estimado y los resultados reales…. O también mirar cómo es el público objetivo. Según parece los españoles no somos tan honestos contestando como en otros países. Somos más desconfiados y solemos contestar lo que se espera de nosotros que contestemos y no tanto lo que pensamos en realidad.

      Está claro que en España, por lo que sea, se suelen equivocar bastante más que otros países. Sonado es el error entre el sondeo a pie de urna en el 26J y lo que finalmente aconteció, y suponiendo que no hubiera fraude electoral.

      Creo que el problema no es tanto que haya o que publiquen encuestas, sino en cómo se interpretan, especialmente por los grandes generadores de opinión pública.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *